De un verano excesivamente caluroso al otoño como protagonista: tendencias, datos y estrategias para aumentar la ocupación y los ingresos ✈️🏨
El turismo europeo está experimentando un claro cambio de hábitos: muchos viajeros (especialmente los estadounidenses con alto poder adquisitivo) están posponiendo sus grandes escapadas europeas porque los meses de verano de julio y agosto se caracterizan cada vez más por las altas temperaturas, la superpoblación y el deseo de experiencias más tranquilas y significativas. En otras palabras, la demanda no está desapareciendo: se está desplazando. Y quienes dirigen hoteles tienen ahora una oportunidad real de reposicionar sus ofertas y programación, promocionando períodos que hasta hace poco se consideraban «secundarios».
2) 🍁 El otoño se convierte en temporada alta: los datos que realmente importan
La señal es fuerte y cuantificable: los viajes de otoño desde Estados Unidos a Europa han aumentado un 25 % interanual.
No solo eso, sino que también están creciendo los flujos desde el Reino Unido hacia el continente, con una red de agencias británicas que registra un aumento del 28 % en las ventas en el periodo comprendido entre septiembre y octubre.
Esta tendencia confirma un movimiento más amplio: cada vez más viajeros eligen deliberadamente la temporada baja o fuera de temporada, y casi tres cuartas partes de los consultores afiliados a una red global de viajes de lujo lo observan de forma recurrente.
3) 🏛️ Roma y Florencia lo demuestran: septiembre y octubre «superan» a los meses clásicos
La nueva estacionalidad no es solo teoría: para varios hoteles de Roma, septiembre y octubre superaron a mayo y junio en términos de ocupación y facturación.
Y la cultura sigue la misma curva: las Galerías Uffizi registraron el septiembre más concurrido de su historia, con un aumento de más del 26 % en comparación con las cifras previas a la pandemia (de casi 400 000 a poco menos de 500 000 visitantes).
Esto significa que la «temporada alta» se está alargando realmente: una tendencia que el sector lleva mucho tiempo deseando, ya que ayuda a reducir las aglomeraciones y a estabilizar la ocupación y las tarifas.
4) 💶 Aumento de los precios y reservas anticipadas: la palanca que recompensa a los huéspedes y a los hoteles
Con una mayor demanda en los meses tradicionalmente más tranquilos, los hoteles han empezado a subir los precios de lo que hasta hace poco se consideraba temporada baja.
Las reservas de última hora pueden verse afectadas, pero quienes planifican con antelación pueden seguir obteniendo beneficios concretos: la reserva anticipada «puede salir rentable» incluso en esta nueva temporada alta.
Para los establecimientos, esta tendencia es una clara invitación: diseñar tarifas y paquetes que incentiven la reserva anticipada, el valor percibido y las estancias más largas.
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